lunes, 30 de mayo de 2016

POEMA DEL FUTURO

Me haces volar
y nadar a la vez,
no paro de hablar
de tu extraña forma de pez.

Mirar y mirar
unos años atrás
pensar en lo mal
que lo pude pasar.

Sin ti, mi fiel amigo
compañero de viajes
por el cielo y por el mar,
y encima poder conversar
con tu navegador oficial.

Gracias a ti pude llegar,
a lo más alto del universo
y a las entrañas más profundas,
del azul mar.






Poema dirigido a un coche volador y submarino.

sábado, 23 de abril de 2016

¿¿¿¿¿¿Que no existo????????

EN LLAMAS

Suzanne Collins

Segundo libro de la trilogía "Los Juegos del Hambre"



Suzanne, estaba tranquilamente de compras en un centro comercial de Nueva York, cuando de pronto se da cuenta de la presencia de una chica alta, con los ojos claros, con una trenza al lado y con una ropa característica, que además, la está persiguiendo. Se pone nerviosa porque es la chica que siempre se ha imaginado como Katniss Everdeen, la protagonista de su trilogía más famosa. Pero no puede ser, esa chica sólo existe en su imaginación y en las aventuras de los juegos del hambre, ¿será una broma?
Finalmente, la misteriosa chica la alcanza:

-¡Suzanne! -Grita la chica.
-Que... Que... ¿Qué quieres? -Pregunta la autora temblorosa.
-Soy Katniss Everdeen, ¡la chica en llamas! -Dice felizmente.
-¿Me estás tomando el pelo? Si esto es una broma no tiene gracia, tú eres la protagonista de mi libro, en la ficción, nada más. -Dice con tono arisco Suzanne.
-¿Pero qué dices? Soy real, ¿no me ves? Vengo a pedirte algo. -Dice Katniss algo molesta.
-Lo siento pero no te creo, ¿dónde están las cámaras ocultas?
-¿Cámaras? ¿Qué dices? -Dice enfadada.
-¡Esto no puede ser cierto!
-¡Claro que lo es!, pregúntame cualquier cosa sobre los juegos del hambre, soy la vencedora, lo sé todo.
-No hace falta, te creo... Dime que necesitas... -Dice la autora congojada.
-¡Oh gracias!, pues a ver, necesito que no os llevéis a Peeta al Capitolio cuando nos rescatan, lo paso demasiado mal porque le quiero, no lo puedo soportar. -Le explica a su creadora.
-Lo siento, pero no puedo hacer eso. No tendría argumento para la siguiente novela. -Se disculpa.
-Creo que no me has entendido, no es una pregunta, te lo exijo. -Dice muy fuerte Katniss.
-Y si no lo hago, ¿qué vas a hacer? ¿te he inventado yo? -Ríe.
-Matar a todos los personajes y desaparecer. -Responde muy seria.
-No puedes hacer eso. -Dice preocupada.
-Claro que puedo.

Suzanne se ve acorralada y decide ceder, ya se las arreglará inventando otra historia.

-Está bien... Lo haré, pero deja tu rebeldía para la rebelión y déjala cuando estés fuera.-Le aconseja.
-¡Gracias, gracias, gracias! Eres la mejor. -Dice eufórica la protagonista, y se aleja.

Suzanne se queda en shock, no sabe lo que acaba de ocurrir, ni las consecuencias que traerá su decisión.



Resumen: Los Septuagésimo Cuartos Juegos del Hambre han terminado. Peeta y Katniss, al ser los vencedores, han sido trasladados con sus familias a la Aldea de los Vencedores. Ahora gozan de muchas comodidades pero no son realmente felices. Katniss echa de menos su antiguo modo de vida y también a Gale, con el que se ha distanciado debido a la relación que tuvo con Peeta en los juegos para crear una táctica, que se mantiene como real.
El presidente Snow, no se cree la historia de los amantes del Distrito 12. Pero los demás distritos ven la actuación de Katniss como señal de esperanza y comienzan a sublevarse con Katniss como su símbolo de la rebelión. 
El Vasallaje de los Veinticinco llega de forma inesperada y macabra: como recordatorio de los rebeldes, los tributos elegidos este año saldrán del grupo de los vencedores. Katniss y Peeta deben introducirse otra vez a los juegos, pero esta vez sólo puede salir uno con vida.







martes, 1 de marzo de 2016

Noticia sobre Juan Ramón Jiménez

¿Sólo leemos a los extranjeros?


Se publica en la Fundación de José Manuel Lara, la recopilación de entrevistas que concedió el poeta entre 1901 y 1958:  Por obra del instante


 la Fundación José Manuel Lara publica Juan Ramón Jiménez. Por obra del instante, la primera recopilación de las entrevistas realizadas al escritorLa mayoría son entrevistas concedidas por el autor entre 1901 y 1958, pero algunos son fragmentos de epistolarios o recreaciones literarias realizadas por amigos y conocidos a partir de sus encuentros con él, firmadas por Rafael Cansinos Assens, Ramón Gómez de la Serna, Giménez Caballero, Rafael Alberti, Carmen Conde o Ramón Gaya.


La historia de este libro comenzó cuando González trabajaba en la Sala Zenobia-Juan Ramón Jiménez de la Universidad de Puerto Rico, país donde la pareja vivió sus últimos años. Allí, la estudiosa descubrió una carpeta en la que, bajo el título “Entrevistas y cuestionarios”, el autor comenzó a reunir estos materiales. Desde entonces y de forma intermitente, González ha realizado una labor de investigación que la ha llevado a consultar miles de documentos en la preparación de este volumen.


La principal aportación de este libro es que ofrece “un Juan Ramón vivo y directo, que asombra por su honestidad y su franqueza y da mucho juego a los periodistas con sus respuestas”. El volumen aporta una visión diacrónica de su vida y recoge “sus momentos más importantes, sus problemas, sus cambios y sus discusiones con otros escritores”. Estas disputas fueron sonadas y constantes, aunque “a menudo la anécdota maliciosa, que ha hecho de su vida un efectista repertorio de legendarias excentricidades, se ha impuesto sobre el dato veraz”.


“A los poetas del 27, con excepción de Lorca, Alberti y Cernuda, les echa en cara que son poetas voluntarios, que se proponen hacer un poema sobre un tema y lo cincelan como moldes de escayola. A Jorge Guillén le critica que escriba un poema cada seis meses”, explica González. Y es que para JRJ, “el poeta debe ser el hombre que arde como una llama viva, que está siempre ardiendo”. Y remata: "En España no hay nada. Yo sólo leo a los extranjeros". A mí tampoco me leen en España. Aquí no hay las minorías inteligentes que en Francia, por ejemplo, o en Inglaterra. Con todo, Antonio Machado en su primer libro, Castilla, dio algo. Ahora está parado”.



.“Yo escribo solamente para mí y para unos cuantos elegidos... Yo sigo en la Torre de Marfil, yo me mantengo fiel al arte puro...”. Así era Juan Ramón Jiménez y así se mostraba. Un intelectual distante y severo, un autor ajeno a catalogaciones generacionales y ensimismado en su obra, pero atento desde su atalaya al mundo y a sus poetas contemporáneos, y no dudaba en dar su descarnada opinión sobre literatura y política cuando se lo requerían

lunes, 22 de febrero de 2016

Relato modernista

A continuación os voy a relatar mi cuento modernista:

 
En un pequeño rincón de Texas, donde el cielo deslumbrante inspira alegría, tranquilidad, esperanza..., en el cual no existe el miedo y el amor es completo, veníamos a pasar un espectacular día mi novio y yo. Mientras paseábamos por el llano camino que estaba construido para senderistas cualificados, pudimos visualizar a lo lejos, cerca de la armoniosa cascada, a otra dulce pareja paseando de la mano. Éramos todos galanes jovenzuelos, con lo cual, cogimos amistad febrilmente.
Decidimos almorzar juntos, y la linda muchacha que nos acompañaba nos ofreció unos deliciosos dulces con los que se te quedaba la boca hecha agua.
Allí sentados al lado del árbol que nos proporcionaba sombra, nos dimos cuenta de que una horripilante pantera enorme venía hacia nosotros muy deprisa. Se abalanzó sobre la pierna del apuesto muchacho que acabábamos de conocer devorándosela por completo. A continuación venía a por mí galopando, pero mi novio se puso delante enseguida y le clavó una daga a la alimaña. Él y yo no tuvimos otra escapatoria que meternos en el reluciente lago que protagonizaba el paisaje. Estábamos verdaderamente asustados, pues habíamos dejado atrás a aquellos adorables socios, aunque pensándolo bien fue la mejor decisión que pudimos tomar porque de no ser así nosotros estaríamos en la estoma-gante tripa de aquel terrorífico animal. Además pude darme cuenta de que ese lugar era mágico aunque a la vez peligroso, porque descubrí que el amor existe y hay personas que realmente lo darían todo por ti, hasta la propia vida. Lo que saco en claro de esta excitante aventura es, que aunque estés en un bellísimo paisaje, debes estar alerta porque no sabes lo que te acecha ahí fuera, así que me atrevo a decir que las apariencias engañan y a nosotros nos confundieron por completo.


lunes, 23 de noviembre de 2015

Texto descriptivo

Mientras paseo por el parque de los patos intentando describir lo que veo como nos ha mandado nuestra profesora de lengua, mi compañero Aarón me dice que tiene mucho frío.
Me dí cuenta de que no había nadie, seguramente porque es lunes y muy temprano. Además hay una niebla que impide ver mucho más allá.
De pronto vimos venir hacia nosotros a los polluelos perdidos, es decir, algunos de nuestros compañeros. Se estaban quejando del frío y pretendían no hacer la descripción.
Pude observar que había gran variedad de árboles, cuyos nombres no recuerdo. Me llamó la atención uno que tenía un aspecto terrorífico, pues estaba compuesto por ramas con formas extravagantes. Al lado de este, había un río de agua tibia y bastante sucia. También había bancos puestos estratégicamente para poder ver perfectamente aquel río, en días que se pudiera ver algo claro. También hay una farola muy alta a lo lejos cubierta de chapa, y a su lado una papelera de color marrón. Rodeando el río hay unas especie de vallas de madera muy bajitas, para evitar que la gente se caiga supongo.
Vimos como se acercaba nuestra profesora Ana porque creía que no habíamos hecho nada, pero Aarón y yo le enseñamos nuestro trabajo y nuestras fotos. Dijo que estaba todo muy bien pero que andábamos distraídos y faltaba poco tiempo. Cuando se alejaba se dio la vuelta de repente y nos preguntó que si habíamos visto a los compañeros que faltaban.
Con este ambiente helado y húmedo no puedo escribir bien, tengo las manos heladas por lo tanto doy por finalizada mi descripción.
¡Uy, se nos ha hecho un poco tarde, nos tendremos que dar prisa!


viernes, 6 de noviembre de 2015

NOS RECORTAN LA VIDA

Tal día como hoy, mi apreciada hermana me llama por teléfono diciéndome que su hijo se ha puesto enfermo y le han ingresado en el hospital. Por obligación más que por gusto tengo que ir a verle, pues no me cae bien ese crío del demonio que me tira bolitas asquerosas provenientes de sus orificios nasales. Al llegar me fijo enseguida en las paredes que hay, son casi tan viejas como la señora que me ha dicho amablemente donde está el pasillo de pediatría.
Por fin he encontrado la habitación, después de perderme unas... ¿diez veces? Quien sabe, perdí la cuenta en las quintas escaleras. Y allí estaba mi pequeño sobrino tumbado en un cama aparentemente incómoda de hierros y con un colchón que no tendría más de quince centímetros de grosor. No tenía muy buena cara, pues parecía un personaje de los Simpson de lo amarillento que estaba. Mirando alrededor veo que está bastante sucia la sala, como si no la hubieran limpiado desde la época del Romanticismo diría yo. Esto sólo puede ser por una cosa, los políticos han hecho recortes hasta en la sanidad que es lo más importante.
A las cinco y media de la tarde las cocineras traen la merienda al paciente y ¡vaya!, la de mi sobrino viene con un regalito, un pelo en todo el medio de la leche que es absolutamente repugnante. No solo puedo describir la insignificante ración de comida que hay, si no lo asqueroso que resulta ser.
Mientras tanto viene la enfermera a cambiarle el suero al pequeño tirador de cosas verdes; una señora con más verrugas en la cara que estrellas en el firmamento. No sólo me empuja con su tremendo trasero al pasar, también le da a la nauseabunda leche y me la tira en el pantalón, pero no todo termina ahí, le quita el suero de tal forma que empieza a sangrar como un gorrino.
Y para rematar el día, llega el de mantenimiento a arreglar algo del baño: un tipo alto, sin mucho pelo por la zona delantera de su cabeza y con unos pies más grandes que el Océano Pacífico; se le nota su patosismo cuando me tira una llave inglesa a la cabeza "por error", según él. ¡Menuda vergüenza! ¡Que desastre de sanidad! Recortes en los servicios de limpieza, en el personal contratan a personas inútiles..., ¿cómo vamos a acabar?
Prefiero irme de este sitio mugriento antes de que ocurran más barbaridades de este tipo.

Firmado Zungano